¿Cuál es el Precio de la Belleza?

Desde que tengo memoria, siempre me ha gustado tratar de andar arregladita. Mi mamá tiene mucho que ver con ello. Y creo que la suya también…

¿Acaso no son ellas quienes lo hicieron todo para sacarnos del hospital con el más bonito de los mamelucos? Qué el gorrito, los escarpines y tantas otras prenditas en las que nos envolvían. Y ni qué decir para los cumples, las entradas a clases, la mudadas del domingo y muchos otros más recuerdos en donde siempre nos andaban bien arregladitos. Hasta que crecemos, nos valemos por nosotros mismos y entre muchas otras cosas comenzamos a escoger nuestros atuendos.

Soy fiel creyente que aunque no se tenga la guapura que muchos exigen, al menos se debe tener pimienta, es que hay que sazonar el pollo!!! (diría mi abuelita cuando veía a alguien gelado, jijijijij!)

Sin querer ser superficial todo entra por la vista. En tan sólo 20 segundos te escanean para bien o para mal. Y no tiene nada q ver con la inteligencia ni mucho menos con los principios, somos muy visuales. Esa es nuestra  naturaleza.

Después, muuuucho después, tendremos la oportunidad de demostrar de qué estamos hechos y lo valiosos que somos.  Nos tratan como nos ven, así de cruel.

Siendo esto tan mezquino, llegué a buscar cuando fue que al ser humano le comenzó a importar lucir bien. Si al fin y al cabo se dice que en primera instancia se andaba envuelto en  retazos de pieles, greñudos, barbudos, a pata pelada y fijo 2 kilos de tierra en las uñas.

Buscando información de cuándo fué que la humanidad comenzó a importarle su imagen, leí que: “En la antigua Roma la estética representó una verdadera obsesión. Maquillajes, perfumes o peinados no eran en absoluto exclusivos para las mujeres, sino que los hombres también optaban por embellecerse y cuidarse”.

Los datos son realmente increíbles y hasta graciosos, sobre todo cuando te topás con prácticas de faciales que incluían en algunos casos: bilis, sangre de cordero, excremento y muchas otras cosas sorprendentes. Los aliados de la belleza de ése entonces eran en gran parte fuera de sí.

Para mí, La belleza interna no debe estar peleada con la externa. El estuche que Dios no regaló para que habite él  nuestra alma también debe ser cuidado y chineado. Defiendo totalmente el concepto la belleza integral.

Mi programa El Precio de la Belleza nace luego de escuchar  tantos nombres de tratamientos, productos y  referentes de moda y estilo. Ví también, que había muchos con diferentes necesidades  e interés de mejorar  su apariencia física ¿Pero no sabían bien qué hacer?, ¿dónde ir?, ¿qué comprar? o ¿quién acudir?.

No hay duda… hay un precio que pagar si se quiere explotar el manejo de la imagen personal y aprovechar sus beneficios. Cuento con  más de 500 videos de tratamientos  que se pueden ver en mi canal de YouTube: El Precio de la Belleza y  descubrir todo un mundo de alternativas y variedad de precios. Creo que ha sido una buena herramienta para muchos que quieren verse con más sazón y para otros como yo, que nos encanta conocer nuevas alternativas.

Desde éste Blog les contaré cada experiencia y resultado que logre luego del uso de algún procedimiento o producto que usé como cliente, con el afán de asesorarles.

Cada producto, servicio y tratamiento tiene un precio, no sólo monetario  si no también físico que en ocasiones se requiere de algún  sacrificio.

Tenga en cuenta que el Precio de la belleza es aquel  que consideres pagar o aguantar.

¡Que nunca se te olvide que salud es belleza y belleza es salud!

Siempre agradecida por su cariño… Marilin Gamboa.