Dermatología: Mario Delgado

El sol ha cambiado.

El sol ha cambiado.

Hace unas semanas me visitó en mi consulta dermatológica un señor de 85 años. En la entrevista inicial, don Luis me relató que se dedicó desde pequeño a la agricultura y a diversas labores del campo.  Me contó que estaba ahí por insistencia de sus hijos, ya que le habían aparecido desde hace varios meses unas pequeñas manchas en su cara y brazos.

Después de la revisión de su piel, le expliqué cuál era su diagnóstico; y yo quería dejarle muy claro que su enfermedad fue producto de muchos años expuesto a la radiación del sol sin protección. Don Luis con gesto de preocupación me afirmó: “El problema es que el sol ha cambiado, ya no es el mismo de antes”.

El sol emite tres tipos de radiación ultravioleta: A, B y C. La atmósfera funciona como una especie de filtro para la mayoría de esta luz. Es muy conocido por todos el daño en la capa de ozono que hemos provocado.

Las nuevas investigaciones moleculares acerca de los efectos de la radiación solar en la piel es un tema que a todos los dermatólogos nos preocupa y ocupa.

El incremento del uso de cámaras de bronceado, la tendencia impuesta por las modas de creer que únicamente la piel color canela es agradable, ha hecho que cada día atendamos en nuestros consultorios mayor cantidad de pacientes con pieles muy marchitas.

Las pequeñas dosis diarias de radiación ultravioleta van generando un efecto acumulativo en la piel que luego pasa la factura; produciendo manchas, arrugas y cáncer de piel.

La mejor crema antienvejecimiento se llama bloqueador solar, ya que retrasa el daño en la piel producido por la radiación.

En el mercado existen muchos tipos de bloqueadores solares, los podemos escoger de acuerdo a nuestro tipo de piel: seca, grasa o mixta, a prueba de agua, con color o neutro, y con diferentes consistencias como crema, polvo compacto, spray o gel.

El factor de protección solar (FPS) nos indica la cantidad de minutos que estamos protegidos, esto no quiere decir que un FPS 50 sea mejor que un FPS 30, solamente que con el del número inferior hay que aplicarlo más seguido.

Utilizar ropa y accesorios como gorras o sombreros fabricadas con telas que reflejen la radiación, puede ser un buen complemento para la protección.

Al final de la consulta de ese día, mi estimado paciente se retiró, pero me enseñó a visualizar este problema de una manera muy simple y clara; me dijo: “Doctor, esos rayos son rayos ultra-VIOLENTOS”.

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Dr. Mario Delgado para blog1.1

Soy el Dr. Mario Delgado Coronado, especialista en Dermatología y colaborador especial para EL PRECIO DE LA BELLEZA.
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Dr. Mario Delgado Coronado

Especialista en Dermatología

The Hair & Skin Clinic

Hospital CIMA San José

Contacto: 2208-8653